La Banda de la Tenaza

Una hermosa oda a la naturaleza, las desternillantes aventuras de 4 radicales y pintorescos activistas medioambientales, una trepidante road movie a través de los bellos desiertos del suroeste de Estados Unidos, un manual de ecoterrorismo naif… Todo eso y mucho más encontraremos en esta novela de Edward Abbey, un mito de la contracultura estadounidense ilustrado …

Jane Bowles: Artista, millonaria y demente

La escritora Jane Bowles es una creadora única y un personaje fascinante. Su heterodoxia y originalidad le convierten en un poderoso ejemplo de artista y mujer del S XX. Quizá en un mal ejemplo. Definitivamente, en uno de mis malos ejemplos preferidos. Jane Bowles, de soltera Jane Auer, nace en 1917 en una rica familia …

La Cantina de Medianoche – Tokyo Stories

Esta novela gráfica es cruda y salada, dulce y amarga como los platos que se sirven en la Cantina de Medianoche. Como la vida de los protagonistas y la vida misma. Es un libro bello, sencillo y conmovedor, absolutamente recomendable. La Cantina de Medianoche, de Yaro Abe, editada por Astiberri, es un placer para los …

El tiempo es un canalla – Jennifer Egan

Adictiva, innovadora, divertida, triste y sabia. ¡Gran novela! Jennifer Egan ganó el Pulitzer en 2011 con “El tiempo es un canalla”, un libro con la estructura narrativa fragmentada de una serie de TV (Egan reconoce Los Soprano como una de las influencias al escribirlo) o de una canción de rock (los Dead Kennedys como línea …

El barón rampante, de Italo Calvino

El barón rampante de Italo Calvino es un libro delicioso y altamente recomendable. Sus amenas 240 páginas ofrecen múltiples lecturas, todas afortunadas. Es una magistral novela de aventuras, un motivador canto en defensa de la naturaleza, el vívido y humorístico retablo de una época apasionante y también una bonita historia de amor. Pero, sobre todo, …

Autorretratos

Que ya no son el mío, se ha terminado. Ya no me reconozco en ellos. Desde la última vez, al salir de la gasolinera. Volvía conduciendo de contártelo todo y me topé con 100 razones de ladrillo grafiteadas con mi rostro. Allí estaba yo una vez más, pero no era más yo, eran ladrillos y …